Un espacio de reflexión para madres, padres y cuidadores que quieren pensar la crianza sin exigirse ser perfectos.

Criar no consiste en encontrar una fórmula perfecta. Cada persona cuida desde su propia historia, sus expectativas, sus temores, sus deseos y también desde aquello que quisiera hacer distinto. Al mismo tiempo, cada niño, niña o adolescente tiene una manera singular de sentir, reaccionar, disfrutar y frustrarse.

En este taller conversaremos sobre el desarrollo de niños, niñas y adolescentes; el lugar que imaginamos para nuestros hijos; los ideales que orientan la crianza y la culpa que puede aparecer cuando sentimos que no cumplimos con ellos. La propuesta busca reconocer la complejidad de la parentalidad y abrir una relación más flexible, responsable y humana.

La jornada combina contenidos breves, preguntas, ejercicios participativos y espacios de conversación. No es una clase técnica ni una evaluación de las capacidades parentales: es una instancia para revisar la propia experiencia, compartir testimonios y pensar la crianza con otras personas.

Está dirigido a madres, padres y cuidadores en general. Se realiza online, en una jornada única de tres horas con una pausa. Los grupos tienen un máximo de 12 participantes para resguardar la conversación y la participación.

También puede ser contratado por colegios, organizaciones u otras instituciones, con una propuesta adaptada a las necesidades del grupo.